domingo, 14 de agosto de 2011

Cerrar Etapas

Ayer me llegó un mail con diapositivas que contenían un mensaje que me cayó como anillo al dedo, aqui lo comparto:

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida.

Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrándo círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos. Como quieras llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.

¿Terminaste con su trabajo?, ¿Se acabó la relación?, ¿Ya no vives más en casa?, ¿Debes irte de viaje?, ¿La amistad de acabó?

Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los porqués, en devolver el casette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho.

El desgaste va a ser infinito porque en la vida, tu, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos y todos estamos abocados a ir cerrando caítulos, a pasar la página, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse.

No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.

No. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, documentos por tirar, libros por vender o regalar. Los cambiosexternos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la página, hay que vivir con sólo lo que tenemos en el presente!

El pasado ya pasó.

No esperes que te devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta quien eres. Suelta el resentimiento, el prender tu "televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte mentalmente, envenenarte, amargarte.

La vida está para adelante, nunca para atrás. Por que si andas por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción.

Noviazgos o amistades que se clausuran, posibilidades de "regresar" (a que?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron.

¡Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo!, si no, déjalo ir, cierra capítulos. Di a ti mismo que no, que no vuelves.

Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque ya no encajas ahi, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio. Tu ya no es la misma que se fue hace dos días, hace tres meses, hace un años, por lo tanto, no hay nada a que volver. Cierra la puerta, pasa la página, cierra el círculo. Ni tu serás la misma, ni el entorno al que regreses será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.

Es salud mental, amor por ti misma desprender lo que ya no está en tu vida. Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque: cuando viniste a este mundo llegaste sin adhesivo, por lo tanto es "costumbre" vivir pegado a él, y es un trabajo personal a prender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir. Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr porque, te repito, ¡Nada es indispensable! Sólo es costumbre, apego, necesidad.

Pero ... cierra, clausura, limpia, oxigena, despréndete, sacude, suelta. Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.

¡Es la vida!

Paulo Coelho



1 comentario:

Meliflua dijo...

Leo esto todos los días!, me hace bien!