domingo, 10 de enero de 2010

Libre y FeLIZ.

Hace unos días decidí olvidarlo y dejar todo en las manos de Dios todo, sólo que hay ciertas cosas que no las podemos dejar así no más en las manos de Dios, sino que también nosotros debemos hacer algo y en esta ocasión me toca a mi hacer algo, hacer mi parte ya que Dios no nos va a dar todo servidito.


Entonces decidí que tenía que empezar a madurar, crecer como persona.


Anoche salí con Jaime un buen amigo al que conozco desde mi infancia, una amiga, ex compañera del cole, y dos chicos amigos de Jaime. Para empezar no me gusta salir con gente que no conozco, pues no me siento en confianza, pero poco a poco con las conversaciones me empecé a sentir en amistad, uno de estos chicos, Carlos, es psicólogo y en el grupo empezamos a hablar del amor y sus complicaciones; y como profesional que es, nos empezó a explicar ciertas cosas que yo ya había asimilado antes gracias a mi psicóloga y a un libro de Walter Risso que leí, y es que cuando la relación con tu pareja se vuelve conflictiva y no te permite crecer, debes terminarla, es lo más saludable psicológicamente hablando, pero hay gente que no es consciente de eso o simplemente no se quiere dar cuenta que se están haciendo daño y prefieren seguir con la relación que creen está basada en el amor y que el amor todo lo soporta, cuando en el fondo es una relación de dependencia entre dos personas con problemas psicológicos.


Yo tuve el problema de dependencia, creía que mi ex era el centro de mi vida y que sin él yo no era nada, que sin el yo moriría. La relación se tornó conflictiva debido a este problema porque yo quería estar con él todo el tiempo, empecé a acapararlo por completo, no respetaba su reducido tiempo debido a su carrera “Arquitectura” – carrea de por sí complicada y estresante - y su espacio, ya que si yo podía pasaba el día entero con él, sin respetar que él también necesitaba estar solo o con sus amigos o simplemente haciendo sus trabajos para lo cual precisaba estar concentrado. Por otro lado empecé a alejarme de mi círculo de amigos, ya no salía a fiestas ni cumpleaños, ni siquiera a simples reuniones en la casa de alguna amiga para conversar, mi mundo era él, pero … yo no era su mundo, él tenía sus prioridades y las respetaba, como por ejemplo sus estudios, su rendimiento académico, su trabajo, su familia, yo, sus amigos; es decir tenía varias prioridades lo cual es correcto; en cambio yo lo tenía como prioridad a él y luego mis estudios, familia y amigos.


Todas estas cosas iban haciendo que la relación se deteriore porque yo pedía y esperaba más de lo que él podía dar, y como no me conformaba exigía y exigía pero poco entendía, hasta que un día se terminó. Quizá su problema fue nunca decirme a la cara lo que le molestaba o quizá si me lo dijo pero no lo escuché, quizá el amor llegó a mi cuando aún era muy inmadura. Lo único que sé es que ahora que ha pasado tanto tiempo desde nuestro rompimiento estoy bastante tranquila, no sé si yo habré podido corregir o superar todos mis errores, pero si soy consciente de que una relación que te permite crecer es una buena relación, mientras que una que te ata y no te deja crecer no es una relación adecuada.


Ahora quiero ser diferente, quiero ser mejor y me siento feliz porque creo que lo estoy logando, creo que he logrado entender muchas cosas acerca del amor y de la vida. Quiero volver a enamorarme, porque lo merezco, conocí el verdadero amor, sé que existe, lo he sentido en el corazón, en la piel, pero esta vez amando con libertad y respeto, con tolerancia y consideración, con Eros, Philia y Ágape. :D


No sé si Daniel y yo regresemos algún día sólo sé que lo quiero mucho, que es un gran chico y que le deseo lo mejor del mundo donde quiera que esté y con quien sea que esté. Hoy quiero ser libre y feliz.

No hay comentarios: